Zénobe.
Estaba frustrado, no se metió en la leve riña entre las chicas, al fin y al cabo, ¿Qué iba a hacer? Se pondría de parte de Annie y luego Caroline le causaría más y más problemas. Ella se aleja y su pequeña se acerca, tomándole la mano y comentándole la situación, Zénobe asiente y deja los ojos entrecerrados, sus alas parecen desaparecer en su espalda y este asiente, está listo. -Está bien, pero hoy dormiré en casa, de verdad necesito acostumbrarme a este miedo no puedo estar durmiendo bajo tu vigilancia como un niño pequeño, me hace sentir fatal. -Suspira mientras se intenta quitar los rastros de sangre ya cuagulada y seca del rostro.
Se deja llevar por ella, en realidad le encanta hacer esos saltos en el espacio, le encantaría mantener los ojos abiertos mientras ella los teletransporta, pero por la inercia los cierra, y eso le hace rabiar como a un bebé que pretende mantener los ojos abiertos en un estornudo. Al abrirlos están en su habitación, Zénobe aprobecha que están en el pasillo para que Annie se vaya instalando mientras él se limpia la cara, vaya, sigue sin camiseta. Tras eliminar todo ese rastro, se frota los ojos en busca de alguna lagrima, se humedece los dedos con estas y pasa la mano por alguna de las heridas con peor pinta, Zénobe no podía emplear sus poderes curativos en el, tan sólo sus lágrimas podían curar alguna de sus heridas más leves. Se moja el rostro con agua fresca, despejándose. Sale al cuarto, cerrando la puerta del baño, buscándola. -¿Que se supone que hago yo con eso? ¿De dónde lo he sacado? -Pregunta, sentándose en una de las sillas que hay enfrente del escritorio, ojeando los papeles de publicidad del motel, mientras espera respuesta. Sin embargo, la curiosidad puede con él. -Anoche noté algo fuera, mientras miraba por la ventana, después hablé contigo y me dormí. Al despertar estaba en aquel campo y te tenía a mi lado. No se que ha pasado Annie, pero dudo mucho que esa sangre fuera mía por mucho que quiera creer que sí. Y qué es esa daga, por el amor de Dios, ¿Qué cojones he hecho? -Alza una ceja, mientras esta parece examinarla- Tengo miedo a que me pase algo Annie, a que algo tome control de mi cuerpo por las noches, no se que hago, estoy sonámbulo, y me da miedo hacerte daño, o aunque sea intentarlo.. -La mira curioso, como a un libro abierto, supone que Annie debe saber bastante del tema, más que él por lo menos, juguetea a doblar un papel de propaganda barato, haciendo un pequeño barquito de papel-
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