jueves, 6 de junio de 2013

¿Puedo ser una sirena?

Zénobe.

Oscuridad. Inmenso en un oscuro sueño, recuperando energias y respirando de forma tranquila, al fin y al cabo ha acabado desatando todo su poder. "¡ES ZETA!, PERO, PERO, PERO, ¿COMO ES POSIBLE?" ... ¿Qué era aquella voz que le hacía volver en si? Intentó abrir los ojos pero tenía migrañas, parecidas a un día de resaca y la luz le molestaba. Gruñó en lo bajo por ser despertado, era una voz conocida, sabía que era Caroline, pero ¿Qué hacía Caroline ahí? Se habría quedado dormido.. que sería esta vez, ¿Otra cañería rota? ¿Encerar el suelo del granero? De pronto, la voz de Annie se unió a aquel despertar. ¿Annie? Miles de preguntas le recorrieron la mente, por que estaban ellas dos juntas, la principal. Abrió los ojos con dificultad en busca de respuestas. Buscó a Annie, que estaba allí, tenía la cabeza apoyada en sus rodillas, se sentía tan cómodo, sin tensiones, su cama era tan suave.. Espera, conocía ese tacto, era igual que el de sus alas, el de su plumaje. Se sobresalto y con torpes movimientos intentó recostarse un poco, y en efecto: estaba sobre sus alas, desplegadas por completo. No se lo podía creer, había cedido al final y había acabado ahí tumbado, en medio del campo, sin saber donde se encontraba, confuso y vuelve a alterarse, Zénobe no paraba de ir en susto en susto. -¿Por qué estoy aqui? ¿Que ha pasad.. -Hace un gesto de asco, llevándose la mano a los labios, tocando estos y examinando de donde provenía ese asqueroso sabor. Era sangre. Él pensaba que era la propia. -¿Pero que me han hecho..? -Dice, observandose el torso lleno de heridas. Su pecho sube y baja con frecuencia pues está alterado y su respiración profunda es un síntoma de ello, de pronto la ve en busca de explicaciones, era Coraline. -¡ZETA QUE ESTÁ PASANDO AQUÍ! -Estaba ahí plantada, medio horrorizada pero sin embargo la joven sentía morbo por aquella escena, parecía que su galán además de caballero era un ángel, ¡Un ángel!- Annie... Annie.. -Frunció el ceño, preocupado por la reacción de Coraline, que se acercó gateando por las alas del joven hasta quedar próxima a su torso, con cierto aire de preocupación al verlos tan preocupados. Coraline se pensaba que estaba en un tipo de cuento de hadas. Perfiló con uno de sus dedos una de las heridas de Zénobe y este rápidamente encogió las costillas en forma de reacción, pues le dolía y Cora como si fuera su novio, ignorando a Annie besaba sus mejillas intentando calmarlo. -¿Te duele? -Decía ignorante, Zénobe pensaba en su interior "Estás sobre mis alas y además vienes a meter el dedo en las heridas.. Como no me va a doler", pero se limitó a suspirar, intentando no volver a perder la consciencia.


Coraline volvió a besar por ultima vez su mejilla y preguntó a Annie, con los ojos como platos totalmente curiosa. -¿Tu también eres un ángel? ¿Haceis cosas de ángeles? ¿Y yo? ¿Yo puedo ser un ángel? Aunque siempre he querido ser una sirena.. ¿Existen las sirenas? -Preguntaba una y otra vez, a Zénobe le retumbaban sus preguntas en la cabeza, no había peor cosa que un humano curioso. Murmuró en bajo, para que sólo le escuchara Annie. -Déjala, total, nadie la va a creer. -Chasquea la lengua, pues sabía que existía el poder de borrar recuerdos, pero en humanos tenía efectos secundarios, lagunas mentales y algun que otro transtorno si se hacía con frecuencia- Annie tenemos mucho de que hablar sácame de aqui,.. Coraline, quitate de encima. -Dice, con un tono de voz más serio, quiere respuestas a todas las preguntas, y las quiere ya. Suspira, esta vez puede levantarse y mantiene las alas desplegadas, no tiene ni interes en volverlas a guardar en su piel, estaba tan sumamente amelondrado, total, que más podía pasar. Agitó sus alas para quitar cualquier rasto de miga de trigo, y eso provocó una ventolera, los cabellos de las dos jóvenes se ondearon al viento, entonces Zénobe divisó una daga en el suelo, miró a Annie, como comuicándose mediante miradas, volvió a mirar a la daga, y negó con la cabeza frotándose la cara, no podía estar pasando. Musita en bajo. -Vámonos.

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